¿Qué es la traumatología facial?

 

Imagen de TC 3D que muestra una fractura subcondílea izquierda reducida y estabilizada con una miniplaca y tornillos de titanio.

El tratamiento de las heridas y traumatismos faciales es uno de los pilares fundamentales de la actividad cotidiana del cirujano oral y maxilofacial. Su tratamiento debe ser realizado en centros hospitalarios debidamente dotados y por profesionales con la adecuada experiencia y capacitación.

La patología traumática de la región craneomaxilofacial es más frecuente en hombres que en mujeres,  y suele ser consecuencia de agresiones, caídas accidentales, accidentes de tráfico, deportivos y laborales. Aunque habitualmente son fracturas aisladas, en más de un 20% de los casos están asociadas fracturas localizadas en otras regiones anatómicas del cuerpo (sobre todo en casos de pacientes politraumatizados).

¿Cómo se diagnostica?

 

Tras valorar inicialmente al paciente, teniendo muy en cuenta el riesgo vital que presenta, y prestando especial atención al control de su vía aérea y a su situación cardiocirculatoria, realizaremos el estudio de imagen necesario para un correcto diagnóstico de la fractura. Mediante la realización de una ortopantomografia, una TAC con reconstrucción tridimensional, o incluso una resonancia magnética, llegaremos al diagnóstico preciso del tipo de fractura que presenta el paciente, su grado de conminución y complejidad, y los posibles abordajes quirúrgicos para realizar su tratamiento.

A la derecha vemos una imagen de TC 3D que muestra una fractura conminuta de mandíbula.

¿En qué consiste su tratamiento?

 

En la actualidad, el tratamiento de las fracturas faciales consiste básicamente en su rápida reducción (lo que supone la correcta alineación de los fragmentos óseos) y fijación con material de osteosíntesis de titanio (miniplacas y microtonillos). Con este tipo de materiales conseguimos una rápida recuperación del paciente, con la consiguiente reintegración al entorno familiar y social, y el regreso a su actividad laboral.

A la derecha vemos una imagen intraoperatoria en la que se puede apreciar la reducción y osteosíntesis de la fractura conminuta de mandíbula con miniplacas de titanio.