La abreviatura “ATM” se refiere a la Articulación Temporo-Mandibular, aunque los médicos especialistas en cirugía maxilofacial nos referimos con frecuencia también con este término a los trastornos o síntoma de esta región.

¿Qué son los trastornos temporomandibulares?

Los trastornos temporomandibulares son disfunciones que afectan a la articulación temporomandibular (ATM), que conecta la mandíbula con el cráneo. Estos trastornos pueden provocar dolor, dificultades para masticar, y otros síntomas. Todos poseemos dos articulaciones temporomandibulares apareadas, una a cada lado de la cabeza, localizada justo al frente de los oídos. Si colocas tus dedos justo delante de tus orejas y abres la boca, podrás sentir los extremos redondeados de tu mandíbula, que se desliza en la cavidad articular del hueso temporal.

¿A quiénes afectan los dolores temporomandibulares?

Pueden afectar a personas de cualquier edad, aunque principalmente se ven afectadas mujeres jóvenes. Para muchas personas con trastornos de la articulación temporomandibular, la causa se desconoce. Algunas causas dadas para esta afección no se han comprobado bien y entre ellas están: el estrés, la ansiedad, apertura bucal forzada al bostezar o comer bocadillos, masticar chicles o alimentos muy duros como frutos secos, traumatismos en la barbilla…

Prevención de los trastornos de la ATM

Para prevenir los problemas de la ATM, hay que tratar de evitar comer alimentos duros y chicles. La mejor recomendación es practicar aquellas técnicas de relajación que ayuden a reducir el estrés general y la tensión en los músculos del cuello y cabeza.

Cuando trabajes, mantén una buena postura, especialmente si trabajas delante del ordenador todo el día. Procura hacer pausas y cambiar de posición, bajar los hombros, estirar el cuello, descansar las manos y los brazos, y aliviar los músculos estresados.

¿Debería visitar a un cirujano maxilofacial?

Si detectas problemas a la hora de comer o abrir la boca, no dudes en acudir a tu médico. Puesto que los síntomas de la ATM pueden estar relacionados con otras afecciones, como la artritis o la hiperextensión cervical, es mejor que el médico haga un diagnóstico oportuno y te recomiende un tratamiento adecuado para la ATM.