Las vitaminas se infiltran en la piel de la cara mediante múltiples microinyecciones distribuidas de manera uniforme por todo el rostro. Es lo que denominamos mesoterapia facial, un tratamiento que mejora la hidratación y calidad de la piel, dando una sensación de luminosidad y rejuvenecimiento facial generalizado.

Habitualmente utilizamos una combinación de diferentes vitaminas que se inyecta en una sesión de unos 30-40 minutos, aplicando previamente una crema anestésica. La recuperación es inmediata, pudiendo realizar el paciente una vida completamente normal después de llevarse a cabo el tratamiento. Su efecto suele apreciarse a las 48-72 horas, y puede combinarse perfectamente con otros tratamientos faciales, en especial con el PRP.