El plasma rico en plaquetas (conocido como PRP) es una de las últimas novedades en tratamientos de estética facial. Es un producto que estimula los fibroblastos, induce la regeneración de colágeno y elastina, y rehidrata la piel, reforzando su firmeza y luminosidad.

Durante el procedimiento se extrae una pequeña cantidad de sangre del paciente y se procesa mediante centrifugación, aislando una fracción del plasma que tiene una mayor concentración de plaquetas. Este PRP es el que se infiltra en la dermis del paciente mediante unas microinyecciones distribuidas por toda la cara. Dura unos 30 mn, y suele aplicarse previamente una crema anestésica sobre la zona a tratar. La recuperación es inmediata, pudiendo realizar el paciente una vida completamente normal después del tratamiento.

El PRP tiene que estimular el tejido, por lo que los efectos de este tratamiento tardan unos días en aparecer, alcanzando su máxima expresión al cabo de 20-30 días. Suele recomendarse realizar inicialmente 3 sesiones con un intervalo de un mes entre cada una de ellas, y posteriormente una sesión de mantenimiento cada 5-6 meses. Por supuesto puede combinarse con otros tratamientos, en especial con la inyección de vitaminas.